Al abrir el grifo en Cambridge, recibimos agua que cumple con algunos de los estándares de calidad más altos del país. Garantizar que el agua sea limpia, segura y tenga un sabor delicioso no es una tarea sencilla: requiere dedicación diaria, pruebas constantes y un monitoreo exhaustivo por parte del Water Department (Departamento de Agua) de la ciudad.
Los estándares de calidad del agua en los Estados Unidos se rigen por regulaciones federales y estatales estrictas. La Environmental Protection Agency (EPA, Agencia de Protección Ambiental) establece criterios nacionales para proteger la vida acuática, la salud humana y garantizar que el agua potable sea segura para todos. Los estados, incluido Massachusetts, también pueden establecer sus propios estándares o modificar las recomendaciones de la EPA para abordar las condiciones locales. El manual Water Quality Standards de la EPA sirve como la guía principal para los estados, las tribus y los sistemas de agua para revisar, desarrollar e implementar estos estándares.
Una ley importante que protege el agua potable es la Safe Drinking Water Act (SDWA, por sus siglas en inglés), que el Congreso aprobó originalmente en 1974 y se enmendó en 1986 y 1996. La SDWA autoriza a la EPA a establecer estándares basados en la salud para el agua potable, de modo de protegerla contra contaminantes tanto naturales como producidos por el humano. También exige que se trabaje de manera conjunta entre la EPA, los estados y los sistemas de agua para que sostener el cumplimiento. Sin embargo, los pozos privados que abastecen a menos de 25 personas no están regulados por la SDWA.
En Cambridge, garantizar la calidad del agua implica mucho más que cumplir con los estándares básicos; se trata de superar las expectativas. "Es como si estuviéramos fabricando un producto, y en Cambridge, queremos que tenga buen sabor", dice Julie Greenwood-Torelli, directora de Operaciones de Agua.
Cada semana, el Cambridge Water Department analiza muestras de varias ubicaciones en toda la ciudad. Se verifican los niveles de pH, color, bacterias y otras características. El carbono orgánico total (TOC, por sus siglas en inglés) se analiza de manera mensual. Además de estas evaluaciones regulares, Cambridge prioriza el análisis proactivo de nuevos contaminantes, para garantizar que la salud de los residentes esté protegida incluso contra riesgos descubiertos de manera reciente.
Un ejemplo de este enfoque avanzado es el monitoreo de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) por parte de Cambridge, químicos a los que apenas se les comenzó a prestar atención por sus riesgos para la salud alrededor de 2020. Sin embargo, Cambridge ya había realizado análisis de PFAS en 2019. "Es posible que hagamos un sobremuestreo y cuesta un poco más, pero vale la pena para detectar estos nuevos contaminantes de manera temprana", explica Greenwood-Torelli.
Si una muestra de agua mostrara niveles peligrosos de contaminación, el Water Department está preparado para actuar de inmediato. En casos graves, se emitiría un aviso de salud pública, como una Boil Water Order (Orden de Hervir el Agua). Este tipo de alerta, que emite el Massachusetts Department of Environmental Protection (MassDEP, Departamento de Protección Ambienta de Massachusetts), ordena a los residentes hervir el agua del grifo antes de consumirla para eliminar patógenos dañinos.
También se alienta a los residentes a contactar al Water Department si sospechan que hay problemas como la contaminación por plomo o cobre. En estos casos, el departamento toma medidas rápidas para investigar y corregir el problema.
La tecnología moderna juega un papel crucial para conservar la calidad del agua. Cualquier equipo o tecnología que utilice el departamento primero debe estar aprobado y certificado por el Estado. Todos los datos y registros de análisis se gestionan de forma electrónica, lo que, según Greenwood-Torelli, hace que la información sea más fácil de rastrear, recuperar y verificar en comparación con los registros tradicionales en papel.
El uso de sistemas electrónicos implica que el departamento puede analizar mejor las tendencias a lo largo del tiempo, detectar posibles problemas de manera temprana y garantizar que se cumplan todos los requisitos de informes regulatorios sin errores.
Conservar la excelente calidad del agua de Cambridge no se trata solo de diligencia interna, sino de interactuar con el público. El Water Department hace un gran énfasis en la educación, por lo que ofrece recorridos gratuitos de la planta de tratamiento y el laboratorio durante la primera semana de cada mes. Estos recorridos les brindan a los residentes, estudiantes y grupos comunitarios una mirada interna sobre cómo se trata y monitorea el agua potable de Cambridge. Los recorridos también ayudan a inspirar a la próxima generación de profesionales de la salud pública y del medio ambiente.
Además de la educación pública, los empleados del departamento deben tomar clases educativas cada año para conservar sus licencias profesionales. Este compromiso con el desarrollo profesional garantiza que el personal esté al día con las últimas prácticas de seguridad del agua, tecnologías y requisitos regulatorios.
El Cambridge Water Department ofrece kits de análisis gratuitos para los residentes que deseen analizar el agua en sus hogares. Los kits se pueden recoger en el mostrador de autoservicio del departamento y están diseñados para detectar plomo y cobre, dos elementos que son los más preocupantes para el agua potable. Cada kit viene con un código QR que permite acceder a instrucciones fáciles de seguir para recolectar y entregar las muestras.
Los reclamos sobre sabor y olor se encuentran entre los problemas más comunes que reportan los residentes. Si nota algo inusual en el agua, le recomendamos que se comunique con el laboratorio del Water Department al 617-349-4780 para obtener ayuda.
La transparencia es un valor fundamental para el Cambridge Water Department. Cada año, el departamento publica un informe llamado Annual Water Quality Report, el cual brinda información detallada sobre la calidad del agua potable de la ciudad, los resultados de los análisis y cualquier violación o acción correctiva necesaria.
Al reconocer la importancia de mantener al público informado, recientemente el departamento aumentó sus esfuerzos para comunicarse con mayor frecuencia. A partir de este año, el Water Department publicará dos informes por año: uno en julio y otro en diciembre. Estos informes ayudarán a garantizar que los residentes tengan acceso a la información más reciente sobre la calidad del agua de Cambridge y cualquier problema que surja.
En última instancia, el Water Department de la ciudad de Cambridge se toma su misión con seriedad: brindar agua segura, limpia y de excelente sabor a cada residente. Su enfoque proactivo hacia los análisis, la respuesta rápida ante posibles problemas, la inversión en tecnología, el compromiso con la educación pública y los informes regulares demuestran una gran dedicación hacia la salud pública.
Al servir un vaso de agua en Cambridge, puede sentir seguridad al saber que no solo representa una ciencia cuidadosa y estándares rigurosos, sino también un compromiso de toda la comunidad con la seguridad y la confianza.