En una fresca mañana a principios de año, en Kendall Square, volaban paladas de tierra mientras funcionarios municipales, socios comunitarios y representantes de Eversource se reunían para celebrar un suceso innovador e histórico. Entre aplausos y discursos, comenzaba un proyecto sin precedentes en Estados Unidos: el Greater Cambridge Energy Program (Programa de Mayor Energía de Cambridge, GCEP), una inversión masiva en el futuro energético de la región y todo se desarrolla bajo tierra.
Donde antes había un estacionamiento, pronto habrá espacios verdes, laboratorios de vanguardia y, escondida a 105 pies de profundidad, la subestación eléctrica subterránea más grande del país. Con 35,000 pies cuadrados, esta instalación abastecerá silenciosamente la vida diaria de los residentes y los negocios, además de liberar espacio en la superficie para uso comunitario.
A la nueva subestación subterránea se unirán ocho nuevas líneas de transmisión subterráneas que se interconectarán a las subestaciones existentes en la zona circundante. Se espera que el proyecto refuerce la confiabilidad del sistema, satisfaga las crecientes necesidades energéticas y facilite aún más el acceso a recursos de energías limpias.
En la ceremonia, Joe Nolan, director ejecutivo de Eversource, afirmó: “esta es una solución creativa que forma un futuro energético más sostenible y resistente”. “Al trabajar en conjunto con Cambridge y nuestros socios, satisfacemos las necesidades actuales y nos preparamos para la transición a energías limpias del futuro”.
Por qué es importante
La Ciudad se está alejando de los combustibles fósiles y cada vez más residentes instalan bombas de calor eléctricas, cada vez más gente compra y conduce vehículos eléctricos, y se están construyendo edificios completamente eléctricos. Ese progreso trae un desafío: la red necesita mantenerse al día.
El GCEP está diseñado precisamente para eso. Una vez en funcionamiento, la subestación subterránea tendrá capacidad suficiente para electrificar toda la calefacción residencial en Cambridge y reemplazar hasta la mitad de la demanda de gas del sector comercial con sistemas eléctricos limpios. También permitirá el uso de más energía renovable.
“Este proyecto se trata de confiabilidad, resiliencia y responsabilidad”, dijo Yi-An Huang, City Manager de Cambridge. “Nos aseguramos de que a medida que nuestra comunidad crece, el sistema eléctrico crezca con nosotros de una manera que respalde nuestros objetivos de descarbonización”.
Un diseño sin precedentes
En lugar de elevarse sobre el suelo, la subestación estará oculta bajo tierra, escondida debajo de un nuevo espacio verde entre Broadway y Binney Street. Arriba, los vecinos y los visitantes disfrutarán de un parque acogedor e instalaciones científicas de vanguardia. Abajo, las luces, el calor y la tecnología del futuro zumbarán con electricidad.
“La CRA y la ciudad de Cambridge convirtieron un desafío de planificación en una oportunidad”, afirmó Tom Evans, director ejecutivo Cambridge Redevelopment Authority (Autoridad de Reurbanización de Cambridge). “Lo que antes era un estacionamiento, se convertirá en un centro energético esencial, un espacio para el descubrimiento y un lugar para la comunidad”.
Más allá de Cambridge
La subestación es solo una pieza del rompecabezas. El GCEP incluye 8 nuevas líneas de transmisión subterráneas que recorren 8.3 millas a través de Cambridge, Somerville y Boston, mejoras a cinco subestaciones y casi 50 nuevas líneas de distribución. En conjunto, esta red garantizará que la electricidad pueda fluir de manera confiable donde más se necesita, ya sea al nuevo cargador del vehículo eléctrico de una familia, al sistema de control de climatización de un laboratorio de biotecnología o a un nuevo edificio de apartamentos diseñado para una vida completamente eléctrica.
Construcción para el futuro
Se espera que el proyecto entre en funcionamiento en fases, con los primeros elementos listos para 2029 y la finalización completa para 2031. En el proceso, proveerá aproximadamente 500 empleos de tiempo completo y traerá actividad constante, y anticipación, a Kendall Square.
Para los residentes de Cambridge, el resultado se sentirá en la vida cotidiana: un sistema eléctrico más resistente que mantiene las luces encendidas durante las tormentas, apoya las tecnologías limpias y ayuda a la ciudad a alejarse más de los combustibles fósiles.
“El GCEP es más que cables y transformadores”, dijo Bryan Koop de BXP. “Se trata de impulsar el futuro de Cambridge de una manera que genere espacio para las personas, la ciencia y la comunidad”.
Mientras se retiraban las palas de inauguración y la multitud se dispersaba, la magnitud del proyecto y su promesa permanecían. El trabajo por delante será complejo y tomará años, pero su impacto se extenderá mucho más allá de Kendall Square. Para Cambridge, el futuro de la energía limpia y resistente se está construyendo justo debajo de sus pies.